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Comprender
Después de algunas semanas de haber iniciado la secundaria,
mi hija se sintió frustrada. Aun cuando era una chica por lo
general feliz y vivaz, las presiones de la escuela, los
conflictos con los amigos, las expectativas de la maestra,
fueron superiores a ella. Cuando Katty compartió sus traumáticas
experiencias conmigo, traté de consolarla diciendole que todo
estaría bien y que no había razón para sentirse desesperada
por dificultades menores.
Ella me contestó: Para tí es fácil decir eso, ya terminaste
con esos problemas hace tiempo.
Creo que Katty estaba tratando de decirme que le haría bien
un poco de condolencia. Quería que yo comprendiera lo que se
siente al ser estudiante de secundaria. Ante tal situación,
le presenté a mi hija un consejo sólido, cuando todo lo que
ella necesitaba era comprensión.
Este habría sido un momento magico entre padre e hija, en
lugar de sólo una conversación más.
El poeta Shel Silverstein escribió un poema conmovedor
titulado "El muchacho y el viejo". En el se
retrataba a un joven que sostenía una conversación con un
hombre mayor.
El muchacho dice:
-a veces se me cae la cuchara.
-a mi también-contesta el viejo.
-lloro con frecuencia-continúa el muchacho.
-yo también-asiente el viejo.
-Pero lo peor de todo-dice el muchacho-,es que siento que los
adultos no me ponen atención.
En ese momento el chico siente el calor de una mano arrugada.
-sé de lo que estas hablando-dice el viejecito.
La mayoría de la gente cree que ve el mundo como es, en
realidad vemos el mundo desde nuestro propio ángulo, según
somos.
Ví el problema de mi hija desde mi propio ángulo, no desde
el ángulo de una estudiante de secundaria.
En un mundo obsesionado con el Yo, hay una muy buena
oportunidad de llegar hasta la vida de las personas: enfocarse
en lo que es importante para ellas.
John Powell escribió: "Algunas veces pienso que el obstáculo
principal para la empatía es nuestra persistencia para creer
que todos son como nosotros.
Darse cuenta que los demás no piensan como yo, no actúan
como yo, no sienten como yo, ni reaccionan a cada situación
de la forma que yo lo haría, me prepara para ganar valiosas
percepciones que tal vez se han ignorado.
La capacidad para comprender a otras personas es un recurso
valioso.
Consiste en tener la mente y el corazón abiertos con un
insasiable deseo para ayudar a la gente a sentirse
comprendidos. Hay un intento sincero, en cada conversación,
para meditar en la forma en que los otros se sienten. Si cada
conversación se llevara a cabo con esta intención, me
pregunto ,cuántos conflictos podrían evitarse.
"Cuando estoy contigo...me siento comprendido"...
Glenn Van Ekeren
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